Nota técnica · · 1 min
Cuatro reglas para entregar datos que un auditor pueda seguir
Evidencia, cifras tabulables, trazabilidad y margen de error declarado: las reglas que aplicamos en cada proyecto y por qué le ahorran tiempo a quien revisa.

No prometemos resultados artificiales. Lo que sí podemos prometer es que cualquier persona que revise nuestro trabajo va a poder seguirlo de punta a punta. Para eso aplicamos cuatro reglas en cada proyecto, sin importar su tamaño.
1. La evidencia es el protagonista
Cada conclusión remite a un dato de campo, una foto o un punto georreferenciado. Si una afirmación no tiene de dónde agarrarse, no va en el informe.
2. Las cifras son tabulables
Entregamos las bases de datos, no solo los gráficos que salen de ellas. Quien revisa puede rehacer cada cálculo y llegar al mismo número.
3. Trazabilidad de punta a punta
Del levantamiento al informe, cada paso queda registrado. Cada dato llega con quién lo tomó, cuándo, dónde y con qué instrumento.
4. Margen de error declarado
Decimos con qué precisión medimos y dónde están los límites del dato. Un número sin su margen de error parece más seguro de lo que es.
Por qué le conviene a la contraparte
Una entrega que se puede seguir se revisa más rápido y se cuestiona menos. Además, la entregamos en la plantilla y el sistema que pide quien revisa, sea el ICF, MiAmbiente+ o un cooperante, para que nadie tenga que rehacerla.
Todo termina en un expediente auditable.
Escrito porRuben AlmendaresTI
